
SAP está lanzando un salvavidas a los clientes que van con retraso en la transición desde los Compatibility Packs de S/4HANA en sus centros de datos. Aunque estaba previsto que los derechos de uso expiraran el 31 de diciembre de 2025 para la mayoría de los usuarios, el gigante alemán ha anunciado un periodo de transición “final” de cinco meses para que los clientes que aún los utilizan puedan pasar a las capacidades nativas.
Los paquetes de compatibilidad se introdujeron en 2015 para permitir a los clientes que se pasaban a S/4HANA en sus instalaciones conservar la funcionalidad de su antiguo SAP ECC (ERP Central Component) que no estaba en la versión inicial de S/4HANA o que habría llevado tiempo migrar. Según la compañía, la funcionalidad que faltaba se incluyó en la versión 2023 de S/4HANA, Incluso, en un artículo publicado en 2022 y actualizado en 2025 se indicaba que, teniendo en cuenta esta premisa, los derechos de uso de los paquetes de compatibilidad y su soporte técnico expirarían a finales de 2025, a menos que el cliente hubiera firmado un acuerdo Rise with SAP o SAP Cloud ERP y estuviera realizando la migración a la nube.
Pero varios clientes necesitaban más tiempo para completar sus migraciones, por lo que SAP ofreció una prórroga adicional hasta finales de mayo de 2026, según informó un portavoz a través de un correo electrónico. La empresa también les ofrecerá lo que denomina “programas personalizados” para acelerar el traslado a los productos en la nube que sustituyen las funciones del paquete de compatibilidad.
“Ofrecemos programas como incentivos para la transformación y políticas de extensión de la nube, junto con el apoyo práctico de arquitectos empresariales, herramientas basadas en inteligencia artificial y orientación sobre las mejores prácticas para las migraciones a la nube pública”, afirmó el portavoz, para añadir: “También proporcionamos servicios dedicados para identificar qué funciones del paquete de compatibilidad utiliza un cliente y ayudarle a sustituirlas o migrarlas a las soluciones en la nube recomendadas, lo que garantiza una transición fluida sin interrumpir las operaciones comerciales”.
Sin tregua para los rezagados
No obstante, hay que destacar que los cinco meses adicionales sólo están a disposición de aquellos clientes que ya han comenzado su transición. “Recientemente hemos descubierto que hay clientes que ni siquiera han empezado. … No ha cambiado nada en cuanto a sus opciones tras la fecha límite”, señaló el portavoz.
Los analistas coinciden en que la prórroga tiene sentido, aunque ven la medida de diferentes maneras.
Por ejemplo, Scott Bickley, asesor de Info-Tech Research Group, destaca que “SAP tiene multitud de clientes en proceso de migración de ECC/R3 a S/4 HANA, y esos clientes siguen aprovechando la funcionalidad que ofrecen los distintos paquetes de compatibilidad. «Sería un golpe muy duro para SAP cortar arbitrariamente el soporte y los derechos de uso de estos clientes, lo que podría provocar interrupciones catastróficas en sus procesos empresariales internos y de cara al cliente”.
Mientras, el vicepresidente y analista de Gartner, Mike Tucciarone, lo considera una medida puramente práctica de SAP que “refleja los obstáculos reales a los que se enfrentan las organizaciones hoy en día”. A su juicio, los datos de Gartner muestran que estos problemas con los paquetes de compatibilidad surgieron en menos del 1% de las miles de llamadas de clientes de SAP que recibieron los analistas en 2025, “pero para ese 1%, es un problema grave. Esta prórroga reconoce que estas migraciones suponen un gran esfuerzo, especialmente cuando las organizaciones actuales se centran en impulsar la eficiencia y la optimización de costes”.
De todas formas, Sanchit Vir Gogia, analista jefe de Greyhound Research, considera que esto no debe considerarse un cambio de política. En su opinión, “se trata de un periodo de gracia estrictamente delimitado para los clientes que ya han iniciado sus procesos de corrección. Eso es todo. SAP ha elegido un camino que parece flexible, pero que en realidad es muy selectivo. Se trata de un periodo de transición, no de un respiro”.
Andamios temporales
El gigante alemán está utilizando un retraso calculado para gestionar la resistencia de los clientes sin comprometer su hoja de ruta a largo plazo, sostiene Gogia, quien cree que “la corta duración de la prórroga lo deja muy claro. Cinco meses no son suficientes para cambiar de rumbo. Se trata de dar a quienes ya están en marcha la oportunidad de aterrizar con seguridad, al tiempo que se refuerza el mensaje de que los paquetes de compatibilidad siempre han sido andamios temporales”.
Gogia también está viendo cómo los directores de informática se dan cuenta de que sus organizaciones siguen estando en riesgo, a pesar de creer que habían completado con éxito sus transiciones. “Muchos asumieron —prosigue— que estaban a salvo tras la migración, sólo para descubrir que los elementos del paquete de compatibilidad seguían activos de forma silenciosa, a veces señalados durante las comprobaciones internas de preparación, a veces activados por las auditorías de licencias de SAP y, en ocasiones, revelados solo durante la planificación de la actualización. El riesgo aquí es técnico, financiero, operativo y de reputación. Una vez que finaliza el soporte, no hay dónde esconderse. SAP incluso ha dejado la puerta abierta a desactivar técnicamente la funcionalidad de los CP en futuras versiones de S/4, lo que pasaría de ser un riesgo de cumplimiento a una interrupción total del negocio”.
Bickley también ve problemas de cumplimiento. “Con la fecha de vencimiento actual de 2025, las empresas que sigan utilizando los Compatibility Packs técnicamente incumplirían sus derechos de uso de software con SAP”, señala, para añadir: “Esta prórroga supone un alivio para este subconjunto de clientes, ya que trabajan con SAP para migrar fuera de estas soluciones”.
De todas formas, Gogia observa un tema que se repite a su modo de ver este asunto: la urgencia. Lo que le lleva a decir: “La prórroga no ha reducido las expectativas, sino que las ha aclarado. Las empresas tienen ahora muy poco tiempo para demostrar sus avances o su exposición. Las más inteligentes están convirtiendo esto en un programa estructurado con plazos, responsabilidades y presupuesto. Las que no lo hacen corren el riesgo de verse sorprendidas, no sólo por SAP, sino por sus propios accionistas, que les preguntarán por qué no se abordó el riesgo cuando aún había tiempo”.

